a débil reactivación de la economía y la obsesión por generar dólares reflotaron el interés del Gobierno por revisar los convenios laborales. La discusión asomó en las últimas horas en la mesa automotriz, una de las actividades en las que se busca entre otros puntos impulsar las exportaciones, sustituir importaciones y “modernizar” la organización del trabajo, pese a las resistencias que genera ese tema en la CGT.

Por estas horas, las autopartistas buscan avanzar en un marco laboral de negociación similar al de las terminales. Mientras las fabricantes de piezas tienen un convenio de rama con la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), las automotrices negocian acuerdos  con el gremio metalmecánico SMATA, al que ponderan por su “diálogo permanente” y sus cláusulas “modernas”. 

“La idea es ir a un esquema laboral más flexibile para toda la cadena como el que tienen las terminales con Smata”, confirmaron a iProfesional dos fuentes de la mesa automotriz. De esa manera, las proveedoras de componentes buscan compensar los costos del sistema “just in time” en las terminales, que desde 2010 les implica disponer de stocks y gestionar la chatarra (en la jerga, servicio de “scrap”). 

Pero el planteo de los empresarios despierta tensiones en el gremio metalúrgico, conducido por Antonio Caló. De buen diálogo con el Gobierno, el dirigente enfrenta presiones de la seccional de Córdoba, encabezada por Rubén Urbano y una de las más afectadas por el cierre de empresas. Allí, plantean reparos al esquema de las terminales y piden avanzar en paritarias, después del cierre en agosto a nivel nacional de un bono mensual de $6.000 en cinco pagos hasta marzo.

“En Córdoba se encuentra el 60% de las autopartistas, deberían ser tenidas en cuenta en la mesa”, señaló Urbano a este medio. Los roces se suman al malestar en la seccional por la denuncia penal iniciada por el ministro de Trabajo provincial, Omar Sereno, contra trabajadores y un delegado por la supuesta “violación de protocolos” durante la realización de medidas de fuerza en dos autopartistas. También hay tironeos en las terminales por el aumentos de los contagios.Las autopartistas buscan replicar en su sector los convenios por empresa  de las terminales.

En ese marco, la mesa chica de la central coincidió este miércoles en mantener la unidad y evitar la posible fuga de Barrionuevo. Así, se neutralizaron por ahora los movimientos del moyanismo, en donde se habian entusiasmado con un eventual cambio de conducción fogoneado por el creciente distanciamiento del gastronómico con la gestión de Fernández y el protagonismo de La Cámpora el 17 de octubre pasado, a la que le atribuyen el fracaso del acto virtual.

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